domingo, junio 22, 2008

El reparto y los extras

Este mes, un compañero de curro se fue unos días de vacaciones a Nueva York con su grupo de amigos. Días más tarde, otra compañera de curro se fue con su marido y su familia a Nueva York. Y se encontraron en una de las miles de calles de Nueva York mientras andaban. ¿Causalidad? ¿Destino? Simplemente, ¿es así como funciona el mundo?

El mundo es un pañuelo. No hace falta haber vivido mucho tiempo en él para darse cuenta. Hay una teoría según la cual, en todo el mundo, no existen, de verdad, más que quinientas personas (el reparto, por así decirlo; todos los demás, según esta teoría, no son más que extras) y, lo que es más, todos se conocen entre sí. Y es verdad, por lo menos hasta cierto punto. En realidad, el mundo se compone de miles y miles de grupos de unas quinientas personas cada uno, y todos ellos se pasan la vida tropezándose los unos con los otros, o tratando de evitarse unos a otros, y, tarde o temprano, se encuentran comprando té en una pequeña y recoleta tienda en Vancouver. Sucede de forma inevitable. No son meras coincidencias. Simple y llanamente, el mundo funciona así, sin hacer distinción entre individuos o propiedades.
Neil Gaiman, Los hijos de Anansi

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta manía por no creer en las casualidades... Yo creo en las casualidades más que en cualquier otra cosa porque, por casualidad, me ha pasado de todo.
Creo que desconfiar de las casualidades y darle mil vueltas al destino y todas esas tonterías es uno de los precios que hemos tenido que pagar por el cine (y derivados). Los guiones necesitan las casualidades para estructurar la trama, y los guionistas las ponen de todos los tipos y colores, así que cuando pasan en la vida real, ya no nos las creemos. Al contrario, decimos "ha sido como en las películas" y seguimos comiéndonos el coco con el destino.
Antes a nadie se le ocurría cuestionar las casualidades, pasaban y listo. Vamos, digo yo, porque mi abuela me ha contado un montón de cuando era joven y nunca me ha dicho "como en las películas".

Vok