domingo, marzo 09, 2008

Catastrofismo

En el curro estoy trabajando en un proyecto sobre sostenibilidad, y desde q empecé todas las noticias sobre el cambio cllimático me llaman la atención.

Puedes o no estar de acuerdo q haya cambio climático (yo personalmente pienso q negarlo es negar los datos q existen actualmente), así q hay posturas muy variadas.

Ésta q recojo es una de las más extremistas q he leído, y entre esta noticia, la de las semillas de Noruega y TSCC, os digo claramente q las máquinas nos ganan seguro en el Judgement Day! ;-)



El colapso de la sociedad occidental puede estar a la vuelta de la esquina

origen: mundoenergia
lunes, 21 de mayo de 2007

El fin de la era del petróleo barato, el cambio climático, la escasez de agua, la proliferación de enfermedades epidémicas y la inestabilidad económica global son las principales catástrofes a las que la humanidad va a tener que enfrentarse a lo largo del siglo XXI. James Howard Kunstler describe en el libro La gran emergencia, que ahora publica en España Barrabés Editorial, un escenario difícil marcado por el agotamiento de los combustibles fósiles.


La gran emergencia de James Howard Kunstler describe la difícil situación que se nos viene encima. “Tendremos que disminuir toda la actividad de nuestra vida diaria, desde la agricultura, al comercio, pasando por la educación. Habrá que despedirse de los automóviles y de la aviación comercial. En la vida que se describe en este libro, cada uno tendrá que quedarse donde está”.

Según explica el autor en esta obra, el mundo industrializado que Occidente ha conocido durante los últimos decenios se sustenta gracias a que se halla garantizado el abastecimiento de petróleo a bajo coste. Pero numerosos estudios demuestran que el final de la era de los hidrocarburos está mucho más cerca de lo que sospechan la mayoría, y lo cierto es que no existe a día de hoy ninguna otra fuente de energía capaz de garantizarnos la supervivencia de la civilización moderna (ni el hidrógeno puede reemplazar a los hidrocarburos ni la energía eléctrica está hoy en disposición de mover nuestros aviones).

“Durante la gran emergencia, - explica el autor - la globalización desaparecerá. Las líneas de suministros de 20.000 kilómetros de longitud desde las fábricas de Asia hasta los hipermercados de Pensilvania, serán cosa del pasado. Las vías comerciales marítimas serán imposibles de mantener. El transporte aéreo se convertirá en una rareza al alcance de una élite reducida. Finalmente, el mercado internacional de crudo se volverá caótico e imposible de manejar”.

Sin energías alternativas
Para el autor, el milagro del siglo XX con toda su cornucopia tecnológica fue posible gracias al petróleo barato y abundante. Las energías renovables, en las que hemos depositado tantas esperanzas, serán incapaces de mantener los niveles de consumo y bienestar que el petróleo y gas hicieron posible. Entre otras cosas, porque al faltar el sustento del petróleo su retroalimentación será muy débil y dificultosa. “No se pueden fabricar las aspas de las turbinas eólicas con energía eólica. No puedes producir una batería de energía solar mediante la acumulación de ácido haciendo uso exclusivo de los sistemas energéticos solares”, explica Kunstler.

“Tampoco el hidrógeno va a salvar a la sociedad del siglo XXI. Sería maravilloso, limpio y simple que todas las infraestructuras y elementos de nuestra sociedad que funcionan a motor modificaran su funcionamiento para adaptarse al hidrógeno como quien aprieta un interruptor, pero eso es algo que, simple y llanamente, no va a ocurrir. Existen algunos aparatos que pueden funcionar por medio de hidrógeno, pero desde luego no son las grandes flotas de automóviles y camiones estadounidenses. A largo plazo, el hidrógeno no sustituirá nuestras reservas perdidas de petróleo y gas natural”.

Desequilibrios en la naturaleza
Lo más grave del asunto es que el agotamiento del petróleo va a producirse en combinación con otros fenómenos como el cambio climático, lo que provocará la proliferación de nuevas enfermedades o la reducción de las cosechas. El resultado final será que todas las irregularidades y desequilibrios potenciales propios de la época se verán amplificados, ramificados, reforzados y retorcidos por el calentamiento global.

¿En qué situación se halla, entonces, la humanidad? En opinión de Kunstler, a las puertas de La gran emergencia. Tenemos serios motivos para estar preocupados: cuando el petróleo se agote, toda una serie encadenada de catástrofes van a transportar de nuevo a la humanidad al siglo XIX.

Esta obra ha sido calificada por la revista norteamericana Strategy + Business, como uno de los mejores estudios prospectivos del futuro inmediato de nuestra civilización publicado en los últimos tiempos.

Sobre el autor
James Howard Kunstler nació en Nueva York en 1948. Este prestigioso escritor norteamericano es autor de nueve novelas y de varios libros más de no-ficción. El último de ellos -La gran emergencia-, editado en nuestro país por Barrabés, ha causado conmoción en Norteamérica y ha alimentado un auténtico debate público acerca de si el planeta está o no preparado para el final de la era del petróleo y el cambio climático en cuantos países ha sido publicado (Italia, Rumanía, Portugal, Francia, Japón, China, Taiwan, etc.).

Kunstler fue durante mucho tiempo editor del magazín Rolling Stone. Decenas de reportajes y artículos suyos han sido publicados en la revista de The New York Times y en The Atlantic Monthly.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No seré yo quien niegue la gravedad de la situación, pero de eso a decir que en el siglo XXI se vivirá como en el XIX... en Europa y Estados Unidos, supongo, porque hay más países que todavía no han llegado al siglo XX que los que están en el XXI. Algunos no están ni en el XVIII.

No me fío de estos análisis desde que leí uno de principios de los 90 que decía que el telex sería uno de los principales medios de comunicación de los primeros años del siglo XXI.

Por cierto, las máquinas no nos ganarán nunca... se les colgará windows antes.

Vok (¿qué es un telex?)