jueves, enero 31, 2008

Arte en un .zip/.rar

Se dice que la calidad de una obra literaria se corresponde con los varios niveles interpretativos que los lectores pueden disfrutar al leerla. Es como ver una fachada de un edificio, por ejemplo cierta fachada de Salamanca, y mientras hay gente q solo busca la rana, otros se conocen la historia de los porqués, los cómo y los quiénes de cada piedra. El resultado de ambos extremos interpretativos puede ser un mismo: "joer que chulo", el deleite existe en todos los casos, pero está claro q la profundidad de la apreciación es mayor en uno q en otro.

¿Habéis visto el trailer de Jumper? Mola ver los "saltos", las escenas espectaculares, las peleas, las huidas. Es un buen trailer. Te emociona, te obliga a interesarte en la película, te engancha. ¿Será una buena película? Pues mucho me temo, teniendo ya experiencia en estos casos, que no. Le faltará un buen guion, unos buenos diálogos, unos buenos personajes.

¿Me sentiré engañada cuando vea la película? ¿Recordaré el trailer y pensaré que me han tomado el pelo? No creo, porq la verdad es q he disfrutado el trailer. Un trailer es un anuncio, y cuando compras el coche más anunciado del año, y te sale mal, no culpas al anuncio. Te culpas a ti mismo por ser gilipollas. Claro está q ya no disfrutas lo mismo cuando vuelves a ver el anuncio.

Por eso me encanta ver trailers, pero nunca después de ver la película. Es como ver la rana de la fachada. Pues te gusta, por supuesto. ¿Necesitas saber de las piedras de alrededor? Pues la verdad q no. Saber demasiado, a veces, te jode la vida.

En plan poético, podríamos considerar los trailers como pequeños poemas, significado escaso, disfrute máximo. O como canciones, quizá una comparación más afortunada. He oído que la música es la máxima expresión de la sensibilidad humana (ni se os ocurra preguntarme dónde lo he oído, yo qué sé). ¿Formarán los trailers parte de la nueva generación del arte? El auge de los fanvids lo apoya. Pequeñas expresiones artísticas de imagen, lenguaje y música. Se hacen de series, de juegos, de películas.

Actualmente hay una fascinación por la remodelación de la imaginería popular adaptándola a los gustos personales de toda una legión de seguidores. Todos quieren escribir fanfiction acerca de sus personajes favoritos, editar fanvids chulos mezclando escenas de series y películas y música de su elección, dibujar pequeñas viñetas o photoshopear (sic) escenas escogidas. La generación receptora se ha convertido en generación receptora-productora, en ambos sentidos, recibir y dar, de una manera u otra, legal o ilegal, con derechos de autor o copylefts, de cualquier manera, por cualquier persona, con cualquier calidad, para crear algo nuevo y compartirlo, una sociedad-web 2.0.

Crear es duro, se invierte tiempo, así q las obras, en general -con excepciones-, son cortas, comprimidas, rápidas. ¿Tienen calidad? ¿Tienen varios niveles interpretativos? ¿Son simples anuncios como los trailers? ¿Ranitas en un mar de piedra? Algunas sí. Otras, sin embargo, son verdaderas obras de arte. Eso sí, en un .zip.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A mi los fanvids no me gustan nada. Normalmente busco video clips de grupos que me gusten y me los encuentro mezclados con imágenes de por ejemplo, bola de dragón...

Y los trailers, muchas veces me desvelan toda la trama de la película o los momentos mas importantes y eso jode. Otras veces son mucho mejor que la peli como dices.

Y es que todo tiende a un consumo rápido, las pelis ya no duran nada en cartelera y por eso los trailers son mejores, rápidos y directos.


Caronte.