domingo, julio 01, 2007

Semánticas útiles II

Esta segunda noticia destaca los intentos de categorización documental de la web, hecha por especialistas (documentalistas), insistiendo en sus ventajas frente a la búsqueda automatizada.
No menciona sus desventajas: fuerte inversión de horas/hombre, ingente cantidad e ilimitada de material que se debe categorizar, imposibilidad de crear directorios fácilmente utilizables para un usuario no iniciado, dificultad en la tarea misma de categorizar todo el pensamiento humano.


"La búsqueda automatizada no ha logrado excluir el factor humano del experto"

El responsable de Buscopio, Ricardo Fornas, considera que el internauta medio desconoce los recursos para conseguir resultados más precisos en las búsquedas
TOMÀS DELCLÓS 17/05/2007


Ricardo Fornas es bibliotecario, de ahí su pasión por documentar y hacer encontrable el conocimiento existente. Una pasión que trasladó en 1997 a Internet abriendo Buscopio.net, un sitio donde cataloga los buscadores y directorios que localiza en la Red. Actualmente tiene reseñados más de 3.200 en sus diferentes categorías, desde buscadores generales a directorios de arqueología.

Fornas cree que el futuro en la precisión del rastreo por Internet no llegará con las arañas de los grandes buscadores, sino con la búsqueda vertical, por temas, en los que se combinan la tecnología de los algoritmos con los sabuesos humanos. Ninguno de los grandes buscadores podrá sustituir, por ejemplo, a un directorio de arqueología para asuntos en esta materia en los que haya una selección humana de ítems aunque, al mismo tiempo, estos directorios también acudan a la tecnología de los robots y luego analicen y discriminen sus resultados. La confianza en la indexación automática, humana o mixta es, según Fornas, un fenómeno cíclico.

"A medida que se perfeccionó la indexación automática, los grandes buscadores abandonaron la búsqueda humana. Al mismo tiempo, creció la insatisfacción de determinados clientes sobre los resultados de esta indexación y aparecieron otras fórmulas complementarias como los marcadores sociales. En todos los casos se trata de añadir la colaboración de una parte experta en la búsqueda intentado organizar la información suelta que hay en Internet".

Algunos ejemplos
Fornas cita como ejemplo Cha-Cha, un buscador, en fase beta, que combina la búsqueda computerizada con la humana. O Hakia, que promete unas búsquedas más en función de la mentalidad humana que por criterios de popularidad o concurrencia de enlaces como los que rigen actualmente. O el Custom Search Engine de Google, que propone la instalación de su buscador en la web del internauta acotando las búsquedas en función de su conocimiento e intereses.


En el horizonte está el proyecto de web semántica -que las máquinas entiendan el lenguaje humano, en sus matices y ambigüedades-, pero Fornas lo contempla como algo lejano y muy complejo. De hecho, hoy en día, el factor meramente idiomático sería uno de los motivos que ayudaría a explicar el éxito territorial de un buscador u otro. "Google, por ejemplo, ha superado a sus competidores en España porque las búsquedas en castellano las resuelve mejor y, en cambio, en Asia, especialmente en Japón y en China no ocupa ese lugar predominante".
Para Fornas, si alguien se plantea competir con los grandes buscadores no puede hacerlo con su misma ambición de rastrear el orbe.
"La alternativa, complementaria, son los buscadores verticales, muy precisos en un determinado sector. Por ejemplo, en España, tiene sentido desarrollar unos directorios con búsqueda de turismo, salud, enseñanza o cultura, en los que el usuario local advierta que los resultados que se le ofrecen tienen una relevancia superior a los que suministran los grandes buscadores".


En turismo, explica, el buscador vertical y local ha de saber decir a quien lo consulta dónde dormir, qué transporte utilizar y qué monumentos visitar de la ciudad o país por el que se interesa. Este dato de detalle es difícil que lo ofrezca un buscador generalista universal. De ahí que Fornas no contemple con demasiado optimismo los proyectos de buscadores universales porque es difícil superar tecnológicamente las arañas de búsqueda ya existentes con una tecnología absolutamente probada y eficiente. El éxito de buscadores verticales ya se aprecia en algunas áreas donde existe una oferta sólida. Un caso es Technorati, que rastrea el universo de los blogs.

"El último y definitivo critero es la satisfacción del usuario, que encuentre más pertinente los resultados de un buscador que de otro. Google nació en 1998, cuando ya existían otros buscadores y, sin embargo, llegó al liderazgo porque satisfacía una demanda". Junto al desarrollo de las tecnologías de rastreo también ha de crecer la cultura de búsqueda de los internautas.

"La media de consultas se hacen a base de tres palabras. La gente no experta desconoce los sistemas para acotar una búsqueda, ignora lo que es una consulta boleana (por ejemplo, el empleo de partículas como and y or) y no sabe sacar partido del potencial de los buscadores".

Fornas cita Altavista como un "buscador muy bueno" para búsquedas complicadas que exigen cierta experiencia del internauta. "La combinación de potencia de búsqueda y usabilidad es difícil de mantener".

Fuente: El País.

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