martes, marzo 14, 2006

Buen lunes

Ayer fue un buen día, una estupenda tarde. Había grabado un episodio de Deadwood y otro de El Ala Oeste, y me vi los dos seguidos al llegar a casa.

Lo de Deadwood ya en sí mismo es una sorpresa: hete aquí que después de emitir completa y seguidita la 1ª temporada, van y echan sin interrupción ¡la 2ª! Increíble, un lujo sibilino, bendita Fox. Y el caso es que la 2ª temporada empezó fuerte... peleas por el honor, disparos en defensa del amigo, muerte por mear en la escupidera, familias q se reencuentran, amantes siguiendo la mejor tradición shakespeariana y putas luchando por su libertad. Puro Deadwood. Tremendo.

Y El Ala Oeste, qué dramones por dios. Era un episodio flojo en cuanto tramas (el caso es q la política exterior no es lo suyo), pero una de ellas destacaba con fuerza, y justificaba el episodio: el presidente tenía una sesión con el psiquiatra q trató a... Josh, creo q se llama. El psiquiatra es Adam Arkin, un actor capaz de mirar de frente a Martin Sheen y salir airoso, incluso su personaje se impone al presidente, en una conversación de esas típicas de la serie en la q te enteras de la mitad de lo q dicen. Aunq queda claro, la relación con el padre siempre es esencial.

Tuve la intención de seguir con The Closer (pero mira que la actriz pierde doblada, con lo divertido q es verla en versión original), pero al final estaba cansada y la dejé grabando... Mañana será otro día.

1 comentario:

evilteq dijo...

El personaje de El ala oeste que mencionas es uno de mis preferidos. Y sí, la conversación que tiene con el presidente es genial. Sobre todo el final. Y esa conversación se entiende bastante bien; sobre todo si lo comparas cuando empiezan a hablar de organismos internos de 6 letras que ni dios conoce.