lunes, noviembre 28, 2005

Ver a los héroes desde otros ojos

¿Recordáis el episodio de la quinta temporada de Babylon 5 llamada A view from the gallery? Está contado desde el punto de vista de dos personajes nuevos, dos técnicos de la estación de los que nunca se había oído hablar y de los que nunca se volverá a hablar en la serie, y que desde su poca importancia argumental, nos permiten ver a nuestros “héroes”, los protagonistas principales de la serie, con ojos frescos.

Es uno de los mejores episodios de esa temporada, porque devuelve a los espectadores “cautivos” la sensación de novedad que se tiene en la primera temporada y amortigua el posible cansancio después de tantas historias. Es un buen “truco” de los guionistas (en esta serie, de jms) y supongo que en las escuelas de guionistas se estudia y tiene nombre y todo, como las figuras literarias que estudiamos en el colegio.

Pues he aquí que ayer vi un episodio nuevo de la cuarta temporada de Without a trace ("Sin rastro"... sí, me gusta mucho esta serie, qué pasa) llamado A day in the life, y parte del mismo principio. Todo el episodio está contado desde el punto de vista de unos padres cuyo hijo adolescente ha desaparecido y vemos a los protagonistas habituales –los agentes del FBI- como desconocidos que invaden la intimidad de un hogar, llenos de sospechas y acusaciones, agentes de la autoridad cuyo trabajo y métodos no se publican en los periódicos.

La dirección es magnífica: un ambiente austero, música casi inexistente, primeros planos llenos de significado (la manera como el padre observa la oficina del FBI y las varias pizarras en las que los agentes esquematizan la vida de su hijo te da escalofríos). La actuación de los padres llama la atención por su contención, están totalmente paralizados por el miedo, no se tocan en todo el episodio hasta el desenlace final, sus conversaciones son susurradas y llenas de desesperación y esperanza, y desconfianza ante los agentes del FBI, agentes a los que nosotros conocemos bien, y que aparecen de repente como si, en realidad, no los conociéramos.

Recuerdo la novedad del primer episodio: trama enfocada en la historia de la desaparición, no en la vida personal de los agentes, acción rápida, eficaz. Después de cuatro temporadas, los casos eran cada vez más enrevesados y hasta sabíamos la vida privada de los personajes por los escasos apuntes dados, y esa vida privada nos había llegado a interesar más que las desapariciones.

Y tengo la sensación de que esto, a los creadores de la serie, no les gusta. Creen que la verdadera historia de la serie es la de los casos de desaparecidos, y quieren que veamos la serie por esos casos, y no por otras tramas. Y han conseguido por medio de este episodio darnos un “tirón de orejas” y hacernos volver al redil. No sé cómo son los próximos episodios, pero espero que A day in the life no sea una excepción. Porque os aseguro que es un episodio lleno de fuerza.

2 comentarios:

Raquel Táboas Baylín dijo...

No tengo ni idea de esta serie por eso me parece que en este post has hecho un análisis muy bueno de ese episodio que te ha gustado tanto... he conseguido entender perfecamente lo que has querido decir sin saber nada de nada.Muy bien escrito, sí señora.

evilteq dijo...

Los episodios de cambio de punto de vista me encantan, prácticamente todos los que he visto. En Full Metal Alchemist hay uno que es genial.
De Babylon5, has mencionado "a view from the gallery", que es muy bueno... pero "the corps is father, the corps is mother" es uno de los mejores de la serie, y el cambio de perspectiva es mucho mayor. Para los que no lo hayan visto, está visto desde el punto de vista de una de organizacion estilo las SS nazis... y lo mejor del episodio es que se ve que ellos mismos "se lo creen"; son "los buenos" del episodio.