lunes, enero 10, 2005

Acto de fe

Ahora está de moda q en los DVD los directores incluyan material extra como escenas no incluidas, comentarios, cómo se hizo, trailers, etc. A mí me gusta, aunq a veces la calidad de esos extras deje mucho q desear. El problema para mí viene cuando hay un final alternativo. Has visto la película, has visto el final, has disfrutado (o no) de la película como un todo, y luego te viene el director con eso de "mira qué guay soy, tengo otro final!". Pues no, hombre, no.

Hay finales alternativos, como en The Bourne Identity, q en realidad cambian muy poco y te das cuenta de q el final elegido es mucho mejor q el alternativo. Lo puedo aceptar, aunq no entiendo el interés de incluirlo en el DVD, porq, ¿acaso ha incluido otras escenas montadas de forma diferente en el DVD? ¿Sería eso interesante? Entonces, ¿para qué poner un montaje diferente (y peor) del final?

Tb hay finales alternativos q son algo parecido a una primera versión del final, algo incompleto, q incluso se apartan del estilo de la película, algo no acabado (y eso q son finales). Esto pasa en Paycheck, donde hay un par de escenas q no dicen nada ni explican nada, y te dejan totalmente frío. No le veo la razón de ser, la verdad. ¿Por qué lo ponen? Evidentemente no aporta nada. (Todo esto, claro está, lo digo sin tener en cuenta razones económicas: por supuesto q la industria cinematográfica gana dinero con estas chorradas.)

Luego hay finales q lo cambian todo, un personaje q en un final muere y en el otro no. Tal es el caso de Stigmata. Bueno, pues señores míos, decídanse, porq no hay peor cosa q un creador q no esté seguro de su propia obra.

Aquí soy un poco idealista, porq tal como yo lo veo, cada creación (literaria, cinematográfica, artística) es un acto de fe del creador hacia su propia obra: debe creer q esa obra es única, q no podría haber sido de otra forma, q sus personajes son personas y sus actos son reales. Igual q un actor para ser bueno debe creer q su personaje es real y vivir sus emociones y sentimientos, y hablar como él hablaría, andar, comer y respirar como él lo haría.
Si un director no puede decidir ni si siquiera si uno de los protagonistas de su película muere o no, es q para él esa película es como un ejercicio literario como los q mandan en los talleres de literatura. Simplemente está jugando con palabras e imágenes, y está jugando con nosotros, Y me está tomando el pelo. Y eso no me gusta.
Luego, después del cabreo, pienso, "bueno, han sido un par de euros de alquiler, tampoco es para tomárselo así". Pero desde luego esa película ya no me gusta. Y además me da un poco de cosa ver los extras de películas q me gustan, porq, ¿y qué pasa si tiene final alternativo? ¿Me dejará de gustar? Bueno, la cosa no es para tomársela tan en serio... ¿verdad?

(Aparte está la picaresca de "ciertos" escritores q escriben dos finales de su nueva novela para ganar más dinero: una copia "pirata" y una copia "legal". ¡Esto ya sí q es indignante!)


1 comentario:

Raquel Táboas Baylín dijo...

Tesa, en parte tienes razón: el doble, triple o múltiple final es un fraude, un puro ejercicio del autor pero me parece un ejercicio legítimo. Según tú, lo mínimo que debe mostrar el autor es una seguridad total en el desenlace de su historia porque su historia es ÚNICA (completamente de acuerdo contigo) ¿y eso qué significa? para mi significa que muestra la historia desde SU perspectiva que no es la tuya, ni la mía, ni la de Fulano, Zutano o Mengano...todos sabemos que existen tantas perspectivas como personas y que no existen "actos reales" porque tampoco existe una REALIDAD única; así que un autor puede hacer un alarde, sí, un ejercicio y tratar de ver una cosa de diferentes maneras ¿no?. Me parece un esfuerzo loable, porque ser flexible en el individualista mundo de hoy no es nada fácil.
Joder,siento el rollo es que me ha gustado mucho este último post tuyo...sigue escribiendo cosas así.

Raquel. Taboitas. Pezplata