viernes, enero 14, 2005

El juego como arte

El comentario de Tabbay a mi anterior anotación me ha hecho pensar en Andy Warhol.
¿Habéis visto ese retrato de Marilyn Monroe q es un cuadro dividido en muchas partes, en cada parte una foto de la actriz con diferentes colores? Mass production techniques, Pop art, lo llaman. En realidad es elevar los juegos a la categoría de arte, para mí.
Y la verdad es q me gusta. ¿Por qué no? Me parece q los juegos siempre han estado demasiado menospreciados, cuando el juego es lo primero q hacemos en esta vida, y cuando nos morimos aprendemos q todo lo q hemos hecho es en realidad un juego.

¿Sabéis cuántas versiones hay de la canción "House of the Rising Sun"? Es una canción tradicional, pero hay tantas versiones como cantantes, desde los Animals -q la hicieron famosa en los 60- hasta Nina Simone, pasando por Bob Dylan (aquí podéis leer toda la historia de la canción:
http://www.straightdope.com/mailbag/mrisingson.html).
Me gusta q haya versiones de las canciones, porq considero q cada autor le da un "toque" diferente. O incluso el mismo autor, como por ejemplo Eric Clapton y sus dos versiones de "Layla".

En literatura, hay versiones de distintos autores de la misma historia, como la leyenda de Don Juan, sobre la q escriben Tirso de Molina (‘El burlador de Sevilla y convidado de piedra’, 1627), Molière (‘Don Juan o el convidado de piedra’, 1665), Goldoni (‘Juan Tenorio o el libertino castigado’, 1734), Mozart (la ópera ‘Don Giovanni’, 1787), José Zorrilla (‘Don Juan Tenorio, 1844), Lord Byron (el poema ‘Don Juan’), Prosper Mérimée (‘Las ánimas del purgatorio’).

Es como lo q Tabbay comenta, "sabemos que existen tantas perspectivas como personas y que no existen "actos reales" porque tampoco existe una REALIDAD única; así que un autor puede hacer un alarde, sí, un ejercicio y tratar de ver una cosa de diferentes maneras ¿no?".

Supongo q sería como dar un aire fresco a una historia antigua. Como lo q hacen los q rescriben los clásicos de la Edad Media para adaptarlos al lenguaje moderno y q la gente los pueda leer sin quebrarse la cabeza, o como en el cine, al poner color a películas en blanco y negro. Lo q están haciendo es lo mismo: modernizar el viejo lenguaje cinematográfico, aunq solo sea parcialmente, con el color nada más, para q la gente de hoy en día los vea, los quiera ver.
(Por cierto, ¿sabíais q el primer cine, el mudo, el q todos pensamos q era en blanco y negro, tenía en realidad color? ¡Pintaban los fotogramas! ¡Increíble! Con el paso del tiempo esos colores se han perdido, aparte de q algunos directores no pintaban sus obras (como Charlie Chaplin), y ahora se ha perdido la conciencia de q el cine antiguo tb tenía color.)

Muchas personas piensan q esto es un sacrilegio o algo peor, q se está destrozando el acervo cultural de la humanidad. En parte les doy la razón, en parte se la quito.
Es verdad q se cambian obras pasadas, pero no se destruyen. Son versiones, no destrucciones. Se podría pensar q son equiparables a las versiones de "House of the Rising Sun" o de "Don Juan"; el original aún está ahí, disponible para el q quiera alcanzarlo, pero se han creado unas versiones q permiten a esos originales cumplir aún una de sus funciones primordiales, quizá el objetivo último de todo arte, llegar al público, hacer disfrutar a la gente, obligarles a sentir o pensar en algo diferente de sus vidas de cada día.

Sin embargo...
Aún me sigue sin gustar esto de los finales alternativos...
Me sigue sin gustar q George Lucas haya hecho 2 versiones de su trilogía de Star Wars, una para estrenarla (otra vez) en cine y otra ahora, para el DVD. Simplemente, no entiendo las razones para realizarlas (aparte de las comerciales). El original estaba estupendo y no entiendo por qué es importante q Han Solo pisotee la cola de Jabba the Hutt en la peli. Simplemente es q no llego.

Pero me encantan alguna nuevas versiones q salen a propósito de su estreno en vídeo o DVD, como el final extendido de Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Third Kind, aunq Spielberg montó algo así como 3 versiones diferentes, por cierto. Ahora viene el problema de: ¿cuál es el original?).

¿Que esto es como las versiones de las canciones, de los cuadros, de los libros? Pues sí, y como he comentado, algunas versiones extendidas de los directores sí q valen la pena, pero creo q con los finales alternativos el juego entra demasiado en el arte, q rompe sus "reglas", y q creo q tengo demasiado apego a ciertos originales para ser una crítica objetiva y aportar algo con cierta imparcialidad.
Y ya es algo reconocerlo.

lunes, enero 10, 2005

Acto de fe

Ahora está de moda q en los DVD los directores incluyan material extra como escenas no incluidas, comentarios, cómo se hizo, trailers, etc. A mí me gusta, aunq a veces la calidad de esos extras deje mucho q desear. El problema para mí viene cuando hay un final alternativo. Has visto la película, has visto el final, has disfrutado (o no) de la película como un todo, y luego te viene el director con eso de "mira qué guay soy, tengo otro final!". Pues no, hombre, no.

Hay finales alternativos, como en The Bourne Identity, q en realidad cambian muy poco y te das cuenta de q el final elegido es mucho mejor q el alternativo. Lo puedo aceptar, aunq no entiendo el interés de incluirlo en el DVD, porq, ¿acaso ha incluido otras escenas montadas de forma diferente en el DVD? ¿Sería eso interesante? Entonces, ¿para qué poner un montaje diferente (y peor) del final?

Tb hay finales alternativos q son algo parecido a una primera versión del final, algo incompleto, q incluso se apartan del estilo de la película, algo no acabado (y eso q son finales). Esto pasa en Paycheck, donde hay un par de escenas q no dicen nada ni explican nada, y te dejan totalmente frío. No le veo la razón de ser, la verdad. ¿Por qué lo ponen? Evidentemente no aporta nada. (Todo esto, claro está, lo digo sin tener en cuenta razones económicas: por supuesto q la industria cinematográfica gana dinero con estas chorradas.)

Luego hay finales q lo cambian todo, un personaje q en un final muere y en el otro no. Tal es el caso de Stigmata. Bueno, pues señores míos, decídanse, porq no hay peor cosa q un creador q no esté seguro de su propia obra.

Aquí soy un poco idealista, porq tal como yo lo veo, cada creación (literaria, cinematográfica, artística) es un acto de fe del creador hacia su propia obra: debe creer q esa obra es única, q no podría haber sido de otra forma, q sus personajes son personas y sus actos son reales. Igual q un actor para ser bueno debe creer q su personaje es real y vivir sus emociones y sentimientos, y hablar como él hablaría, andar, comer y respirar como él lo haría.
Si un director no puede decidir ni si siquiera si uno de los protagonistas de su película muere o no, es q para él esa película es como un ejercicio literario como los q mandan en los talleres de literatura. Simplemente está jugando con palabras e imágenes, y está jugando con nosotros, Y me está tomando el pelo. Y eso no me gusta.
Luego, después del cabreo, pienso, "bueno, han sido un par de euros de alquiler, tampoco es para tomárselo así". Pero desde luego esa película ya no me gusta. Y además me da un poco de cosa ver los extras de películas q me gustan, porq, ¿y qué pasa si tiene final alternativo? ¿Me dejará de gustar? Bueno, la cosa no es para tomársela tan en serio... ¿verdad?

(Aparte está la picaresca de "ciertos" escritores q escriben dos finales de su nueva novela para ganar más dinero: una copia "pirata" y una copia "legal". ¡Esto ya sí q es indignante!)