miércoles, diciembre 14, 2005

Crónicas de Narnia

Ayer vi las Crónicas de Narnia, y ¡qué bonita es! Disfruté como una niña, hacía tiempo que no salía tan contenta del cine.
Por supuesto, absteneros de verla a quienes no os gusten los cuentos, porque eso es lo que es: un cuento.
Hay malos muy malos y buenos muy buenos, dos niños y dos adolescentes, cíclopes, unicornios, minotauros, faunos, centauros y animales que hablan.
Hay magia, sacrificios, una reina de las nieves muy cool (la actriz es la misma que hace de ángel en Constantine) y un rey león mejor que el de disney.
Tiene todos los elementos clásicos que te puedas imaginar, y disfrutas como si fuera la primera vez que los ves.
Y sí, insisto, hay niños, lo digo porque muchos ya sabéis mi opinión respecto a ellos ;-)
Hay siete libros... espero que haya ese mismo número de películas.

martes, noviembre 29, 2005

Brokeback mountain

¿Os he comentado ya las ganas que tengo de ver Brokeback mountain, la nueva película de Ang Lee?
A ver si llega pronto...
Me encanta la última imagen de su trailer, sabiendo la trama, se pueden leer tantas cosas en ella...


lunes, noviembre 28, 2005

Ver a los héroes desde otros ojos

¿Recordáis el episodio de la quinta temporada de Babylon 5 llamada A view from the gallery? Está contado desde el punto de vista de dos personajes nuevos, dos técnicos de la estación de los que nunca se había oído hablar y de los que nunca se volverá a hablar en la serie, y que desde su poca importancia argumental, nos permiten ver a nuestros “héroes”, los protagonistas principales de la serie, con ojos frescos.

Es uno de los mejores episodios de esa temporada, porque devuelve a los espectadores “cautivos” la sensación de novedad que se tiene en la primera temporada y amortigua el posible cansancio después de tantas historias. Es un buen “truco” de los guionistas (en esta serie, de jms) y supongo que en las escuelas de guionistas se estudia y tiene nombre y todo, como las figuras literarias que estudiamos en el colegio.

Pues he aquí que ayer vi un episodio nuevo de la cuarta temporada de Without a trace ("Sin rastro"... sí, me gusta mucho esta serie, qué pasa) llamado A day in the life, y parte del mismo principio. Todo el episodio está contado desde el punto de vista de unos padres cuyo hijo adolescente ha desaparecido y vemos a los protagonistas habituales –los agentes del FBI- como desconocidos que invaden la intimidad de un hogar, llenos de sospechas y acusaciones, agentes de la autoridad cuyo trabajo y métodos no se publican en los periódicos.

La dirección es magnífica: un ambiente austero, música casi inexistente, primeros planos llenos de significado (la manera como el padre observa la oficina del FBI y las varias pizarras en las que los agentes esquematizan la vida de su hijo te da escalofríos). La actuación de los padres llama la atención por su contención, están totalmente paralizados por el miedo, no se tocan en todo el episodio hasta el desenlace final, sus conversaciones son susurradas y llenas de desesperación y esperanza, y desconfianza ante los agentes del FBI, agentes a los que nosotros conocemos bien, y que aparecen de repente como si, en realidad, no los conociéramos.

Recuerdo la novedad del primer episodio: trama enfocada en la historia de la desaparición, no en la vida personal de los agentes, acción rápida, eficaz. Después de cuatro temporadas, los casos eran cada vez más enrevesados y hasta sabíamos la vida privada de los personajes por los escasos apuntes dados, y esa vida privada nos había llegado a interesar más que las desapariciones.

Y tengo la sensación de que esto, a los creadores de la serie, no les gusta. Creen que la verdadera historia de la serie es la de los casos de desaparecidos, y quieren que veamos la serie por esos casos, y no por otras tramas. Y han conseguido por medio de este episodio darnos un “tirón de orejas” y hacernos volver al redil. No sé cómo son los próximos episodios, pero espero que A day in the life no sea una excepción. Porque os aseguro que es un episodio lleno de fuerza.

martes, noviembre 01, 2005

Allí donde fueres, haz lo q en Roma vieres (Rome 3)

En Rome, hay una escena en la q César exige un pago de unas deudas contraídas al eunuco del rey de Egipto (un niño, el hermano de Cleopatra), de facto el gobernador de Egipto, y este le dice q no puede pedirle el pago de las deudas de personas muertas, y César le responde: “Según la ley sí”. “La romana”, le contesta el otro, a lo q César replica: “Es la única ley”.

¿Habéis estudiado la romanización en el colegio? Eso es romanización. Ahora algunos lo llamarían globalización, supongo. Otros lo llamarían conquista. Otros, culturización y educación. Es lo q Europa hizo en América. Llevamos nuestras leyes, vestidos, costumbres, lengua, libros, música, religión y creencias, nuestra moral y toda nuestra cultura. Aprendimos de los mejores en esto, aprendimos de Roma, q no solo hizo puentes y calzadas en nuestra península.

Me encanta esta serie.



Rome (2)

He leído hace poco q cuando España descubrió América, uno de los primeros debates q hubo en Europa fue: ¿son los habitantes de este nuevo territorio hombres?, ¿o son bestias?
La conclusión a la q llegaron fue guiada por Aristóteles, tan lógico él: son humanos porq cumplen ciertas características, entre ellas la de tener “policía” (=gobierno). Así q los españolitos del siglo XVI decidieron q “los otros” también eran hombres (qué clase de hombres dependía de quién lo dijera pero estaba claro: o niños o hombres poco evolucionados).
¿Cómo pudo haber alguien q dudara de eso? ¿Tan soberbios eran esos españoles de entonces? ¿Lo seguimos siendo?

Como dice mi profesora de Historia de antropología, “todo es cultura”, todo. Desde la propia concepción del hombre hasta nuestro sentido del bien y del mal. Y eso da miedo. Nos sentimos tan seguros en nuestra pequeña parcela occidental, tan seguros de lo q está bien y está mal...

En la serie Rome, una madre vende sexualmente a su hija para coseguir poder político y seguridad hacia su familia, un hombre tortura y mata a otro porq éste ha sido amante de la mujer de su amigo, se venden y compran personas, q son más baratas q el hielo, la prostitución es un negocio respetable y se condena a muerte a soldados por desobedecer una orden. Y todo eso es considerado razonable y bueno, está “bien”.

En una pequeña historia de ciencia ficción, unos extraterrestre atrapan a unos seres humanos perdidos en un planeta por ahí fuera. Los ponen en una especie de zoo, exhibiéndoles como animales. No saben q somos seres inteligentes hasta q una persona atrapa a un animal y lo encierra. Entonces se dan cuenta de q son inteligentes, pues solo los seres inteligentes encierran a animales. (El caso es q hay hormigas q atrapan y cuidan de gusanos para luego comérselos o algo así, como si fueran vacas... ¿Serán seres inteligentes?)

En definitiva, a la pregunta ”¿somos hombres buenos?”, hay tantas respuestas como culturas, q son muchas.



Rome

El otro día estuvo Pat Tallman (Lyta de Babylon 5) en Madrid. Mis compis fans del Estrella Negra la estuvieron haciendo compañía, y entre la multitud de temas q se comentaron, 3 series: Carnivàle, Deadwood y Rome.

De Carnivàle ya os he hablado, una pasada de serie, 2 temporaditas, el final no me gustó mucho, pero la 1ª temporada es simplemente soberbia.

Deadwood al parecer va de un pueblecito del oeste típico de las pelis de John Wayne. No la he visto, pero viene aquí a la Fox en diciembre. Supongo q la veré, aunq sea del oeste... ;-)

Y ahora, Rome. Una maravilla. Me la raciono poco a poco porque esta serie hay q disfrutarla bien, y con subtítulos para enterarte bien.


¿Personajes? Julio César, Marco Antonio, Octavio, Pompeyo, Cicerón, Brutus... Y los dos protagonistas: dos soldados de la 13ª legión.
Me han asombrado la ambientación, vestuario y decorados, los actores (ingleses), los guiones (frases lapidarias oye), la trama. La música es excelente: el compositor es el mismo de Carnivàle.
¿Algo más? Sí. Al ver un especial de cómo se había hecho la serie, el consultor historiador dice algo así como que la moral romana no es la cristiana, y eso lo han reflejado en todos los episodios. Los personajes a veces cometen hechos atroces, pero llenos de sentido para ellos, están siguiendo los mandatos morales de su época, defendiendo su honor, su república, su lealtad a su superior. Y es curioso q no la hayan censurado, porq aparte de esto, tiene con frecuencia escenas sexuales (y no solo heteras) y desnudos completos (por cierto qué bueno está el actor q hace de Marco Antonio). Cuando la sobrina de César le regala un esclavo a la ex amante de su tío, se ve a un hombre todo desnudo excepto por unos lacitos, con una tortuga dorada sobre un cojín y lo q te sorprende más es el comentario de ella: “A large penis is always welcome”. Y sí, efectivamente, hay un par de buenos primeros planos sobre ese asunto... :-)
Y el caso q aunq los personajes son lo q podríamos decir “no moralmente aceptables” en esta época, les coges cariño. Ah, a Cleopatra le han puesto voz de niña y unas pelucas impresionantes. Q cosas.
Me han preguntado si es como Yo Claudio. No sé deciros, porq esa serie no la he visto. Si alguno habéis visto las dos series, decidme.

jueves, septiembre 15, 2005

Permiso del ayuntamiento

Solo una nota: mañana viernes desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche no puedo aparcar en mi calle, ¿y sabéis por qué? Porque van a rodar una serie, Hospital Central (q nunca la he visto ni la voy a ver). Han puesto cartelitos por toda la calle: ¡Tenemos permiso del ayto! ¡Retiraremos los coches aparcados! ¡Tenemos permiso! Y dale, y yo sin poder aparcar mañana, q es viernes y ya de por sí es difícil encontrar un hueco. Y van a estar TODO el día. Los de Al salir de clase rodaban en otra zona de Móstoles, demonios. Ya se podían haber ido a otro sitio. ¡Qué sufrido es colaborar con la tele! Espero q alguna vecina saque su cabecita con rulos y cara de mala leche para fastidiarles el rodaje. Si es q, como dicen, el camino al infierno está lleno de buenas intenciones ;-)

lunes, agosto 22, 2005

Blog this

Hace unos días recibí por email el comentario publicado por no-sé-quién en mi blog... Estaba en inglés, no decía nada en particular, y te ponía un enlace a su blog... evidentemente es spam, así q estoy buscando la manera de borrarlo... Metiéndome entonces en las opciones del blog descubrí q han añadido otra: ahora puedes hacer q la gente q quiera escribir comentarios tenga q meter una palabra vista en un dibujo (como lo q hace yahoo groups) para evitar spam... Vaya qué oportunos. Ya he cambiado las opciones y tendréis q hacerlo para ver vuestros comentarios publicados....

Otra cosita nueva es ese botón de Flag arriba... Pues al parecer es para censurarnos mutuamente (por equivocación lo pulsé y me he censurado a mí misma... ¿querrá decirme algo mi subconsciente?). El caso es q pulsando el botoncito de marras quieres decir q has encontrado ofensiva la página, y los todopoderosos dueños de Blogger vigilan y hacen cuentas.. ¿que hay un montón de votos? pues hala, a cargarse el blog.

Pero digo yo... navegando sin sentido por el blogger (cosa q a veces hago para ver qué escribe la gente, se podría decir q es como un zapping... je, llamémosle "blogging" ) me he encontrado muchas páginas llenas de anuncios: q si mudanzas de EEUU, q si gente q imprime tarjetas de invitaciones... ¿Puedo pulsar entonces el botoncito de Flag? ¡¡Es q eso me ofende!!!

mmmmmmmmmm creo q no.... lástima.

También me ha ofendido uno q solo tiene fotos suyas hechas con el móvil... narcisistas hay muchos por la vida, pero aquí son mayoría.

martes, agosto 09, 2005

Pequeños mitos

Ayer me enganché a un documental sobre George Cukor. Repasaron todas sus películas y entrevistaron a casi todos los actores con los q trabajó: My Fair Lady (por la q se llevó un Oscar), esa soberbia Luz de gas (qué tensión por unas jodidas lucecitas), el histriónico Jack Lemmon (al q Cukor le decía: “actúa un poco menos”; al parecer al venir del teatro tuvo problemas de “adaptación” al cine), Historias de Filadelfia, con la Hepburn en plan orgullosa diosa griega (dios qué buena planta tiene la tía con ese vestido blanco), Lo que el viento se llevó (q descubrí q tuvo 3 directores aunq en los crédito solo aparezca uno, Cukor fue despedido por rebelde), fue el responsable de q Judy Garland se quitara la peluca y el maquillaje en El mago de Oz (“sé una granjera”, le dijo), La costilla de Adán o qué buenas luchas entre Spencer Tracy y la Hepburn, etc.

El caso es q allí estaba yo, toda entusiasmada y mi hermano va y me dice: “Pero si solo era un director de cine, no era tan importante”. Y no, claro, no descubrió la cura contra el cáncer, es verdad, pensé. Pero me encantó saber todas esas cosillas acerca de esa persona, de esas películas y esos actores, detalles reales de sus intenciones, gustos, las fiestas q daba en su casa los fines de semana, anécdotas como la plantita q tenía al lado de la mesilla del café donde gastaron tanto tiempo juntos él y la Hepburn, y q creció tanto q llegó un día q no se veían entre ellos, pero no quisieron cambiarla de lugar.

Pero q es uno de los personajes más importantes de la historia de EE.UU. es indudable. Q la historia de un país esté tan relacionada con la historia del cine sería una excusa para una buena tesina, sin duda, pero aquí vamos a centrarnos en otro tema. ¿Es tan importante en nuestra cultura el cine como para que consideremos en tan alta estima a sus directores y actores? ¿Ha influenciado tanto el arte, cualquier arte, en otra sociedad aparte de la nuestra? No lo sé. Otra excusa para una tesina, pienso.

Recuerdo otra historia. En la Atenas clásica, hubo un revuelo la primera vez q una mujer fue tomada como modelo para la estatua de una diosa (impensable q una mortal fuera tan hermosa como los dioses, q sin duda castigarían a toda la ciudad por su arrogancia). No facilitó las cosas su profesión, claro, amante del artista… y de muchos otros. El estudio del escultor fue destruido y la mujer fue llevada a juicio. Ella, en vez de negarlo todo, se presentó orgullosa ante los jueces (todos hombres de mediana o avanzada edad) y les dijo: “Yo lo merezco”, y se quitó el vestido y les hizo admirar su cuerpo desnudo. Y ganó, no fue castigada y el artista terminó la obra.

Quizá sí q el arte influye en la sociedad. Aunq solo sea un poquito. Al fin y al cabo, las películas son pequeños mitos, y estos existen desde tiempos inmemorables, las tribus escuchando historias legendarias frente a la hoguera, inspirados por esos personajes y esas hazañas q les hacían ver más allá de sus vidas cotidianas. Eso no creo q haya cambiado mucho.

¿Dónde está mi hijo?

No quiero destrozar la serie (la nueva Galactica) a quienes no la hayan visto, así que a grandes rasgos diré que E. James Olmos es el capitán de una nave militar que defiende a un montón de naves civiles a su alrededor mientras escapan de un genocidio seguro a manos de unas máquinas, ocurren un montón de cosas bastante desagradables (desde buscar agua y combustible hasta escapar de las máquinas, pasando por descubrir que tiene espías a bordo y luchas de poder con la presidenta civil), y después de un hecho sobre el q tengo q ser demasiado vaga para no estropearos la diversión, pero q os aseguro q es grave, diré q aparece destrozado física y moralmente a la puerta de su XO (su segundo al mando) y de repente le pregunta: “¿Dónde está mi hijo?”. Y esa pregunta me llegó al corazón.

Así de repente no me entenderéis, pero dentro el contexto de muchos, pero q muchos, episodios esa simple pregunta acaba de devolverme mi interés hacia la serie, interés que había perdido alrededor del final de la 1ª temporada. ¿Por qué? Porq los guionistas me acaban de demostrar otra vez q hay gente inteligente escribiendo, no solo historias, sino personajes, y eso, en el mundillo de las series de ciencia-ficción, es un milagro.

A este capitán le importa un comino el estado de la flota (bueno, exagero, q tiene además un carácter de mil diablos el tío) pero lo subordina todo en un momento a la búsqueda de su hijo, de su única familia, y es un momento tan humano, en una serie tan oscura, q te sorprende. Y el caso q no es la primera vez q lo hace, es un rasgo de su carácter q ha quedado bien definido antes, pero q el personaje sea consecuente y lo sea en ese preciso momento, aunq solo sea con una simple pregunta, me asombró. Y ahora quiero ver la serie no por la historia de la guerra, no por las locuras de Baltar, no por todas las subtramas q han metido, solo por la relación entre ese capitán y su hijo el piloto, q es tan testarudo y tan recto moralmente como él, y q al parecer están condenados a enfrentarse una y otra vez, teniendo los dos a la vez razón y no teniéndola, tan real como la vida misma.

Luego está Voyager. En el último episodio q he visto cortesía de mi hermano, q está enviciado, aparece nuestro bien conocido Q (ejem, conocido por todos los trekkies, quiero decir) con ¡un hijo! Y adolescente para más inri. El caso es q lo deja sin poderes en la nave para q la capitana le “eduque” en una semana. Toma ya. Y el caso es q, por supuesto en el universo Star Trek, lo consigue y sale un adolescente educado y responsable en 7 días (como la creación, q os parece). Patético. Moralista. “Hay q castigarlos”, “hay q hacerles caso”, “hay q estar con ellos”, catálogo de buenas virtudes americanas del “buen padre”. Todo en un ambiente desinfectado y limpio, como en todos los enterprise q se precien, y no me refiero solo a los suelos de la nave y a los vestiditos último modelo.

Qué diferencia entre las dos series.

[Evilteq, si es q la serie es mala… Ah, y el episodio doble q me recomendaste, mi hermano me explicó de qué iba, y he de decirte q ese episodio también lo tiene Stargate. Nada nuevo bajo el sol. Todos se repiten como persianas. ¿De veras piensas q me va a gustar? No sé, no sé… date cuenta de q no están ni daniel ni cameron… ;-) ]

The 4400, serie q también había sufrido un bajón desde mi punto de vista al principio de la 2ª temporada, ha recuperado el ritmo de una manera rápida y decisiva. ¿Y a que no sabéis el tema del último episodio? El padre protagonista defendiendo a su hijo, a costa de sus valores morales, leyes, trabajo, amigos, compañeros… (Es importante tener en cuenta q es ex agente del FBI y ahora trabaja para otra agencia gubernamental.) Hay una escena en q la profesora del hijo (por cierto, la nueva médico de Stargate, mujercita orgullosa de Michael Shanks y ex-nave Andrómeda) le dice al padre: “Su hijo le quiere, pero no confía en usted”. Y la cara del padre es para enmarcarla. Supongo q es un punto de esos q los guionistas llaman de no retorno para los personajes: cambian, y con ellos la historia cambia, mejorando. Los personajes se hacen humanos, fallan, se equivocan. Y los espectadores aplaudimos.

Y es q el tema de la familia se me repite últimamente. Para septiembre tengo q examinarme y uno de los temas es “la familia”. Y es un tema jodido, porq mira q no hay diversos tipos de familias en este mundo, muchas más de las q nos creemos. Si es q los occidentales nos miramos realmente al ombligo…

PD. En septiembre echan Galactica en Calle 13.



lunes, agosto 08, 2005

Ñoñerías

Siguiendo el consejo de Vok (hola Vok!), volví a ver una peli europea: Amelie. Yo me las prometía felices, es decir, todo el mundo me había hablado bien de ella, que qué bonita es, que qué bien hecha, que qué guión tan mágico…

Sólo pude llegar a la mitad, me dio un sueño tremendo del aburrimiento y ahora estoy cogiendo fuerzas para por lo menos terminarla, que una tiene su dignidad y quiere ver el final de las cosas que empieza. Pero es que… qué coñazo de película. Los personajes para mí son insoportables de lo imbéciles que son, tan blanditos pordios, y esos diálogos sacados de un “viaje” del guionista! Pero hijo, qué te tomaste! La protagonista, además de ñoña, tiene serios problemas psicológicos (quién no en esta peli), que se dedica a robar gnomos de jardines y perseguir a otros tan tarados como ella por todo París, porque no tiene vida ninguna y se debe aburrir un montón.

En fin.

En una escena, en uno de esos diálogos llenos de “chispa”, una vecina de Amelie le dice que está condenada a llorar toda su vida porque se llama Madeleine Wallace. Lo de Madeleine será por el dicho: llorar como una magdalena y lo de Wallace explica ella que es una fuente. Bueno, otra que tal baila. Pero el caso es que yo he estado en la iglesia de la Madeleine este verano, y la verdad es que la iglesia me inspiró bastante tristeza. No es una iglesia convencional, querían hacerla diferente y no se les ocurrió otra cosa que copiar la arquitectura griega clásica. Con un resultado cuestionable, porque es un “quiero y no puedo”, mientras que los antiguos son un “puedo aunque no quiera”. Es una iglesia fría, gris, impersonal y totalmente aburrida.

Y esto me lleva a recordar que hace poco por fin pude entrar en la iglesia de San Ginés, aquí en Madrid, al lado de la chocolatería San Ginés, qué casualidad y qué rico el chocolate. Me llevé una impresión de muerte: diosmío! Adoran a muñecas! Es un desfile de peinados, vestiditos y joyería! Si están maquilladas! Vivan las vírgenes y la madre que las parió (es decir, artistas con mal gusto)! Había una mujer que había llevado a su niña pequeña, que se lo estaba pasando pipa con tantas muñecas de tamaño natural. Sí señor, religión para infantes. Y tanto oro para que el párroco ande apagando luces como un descosido para ahorrar luz! Nos echó literalmente a todos: hala hala hala, que me voy a comer (esto no lo dijo, pero me lo invento).

En fin.

Iglesias hay un montón para todos los gustos, como películas. Seguiré buscando una que me guste. Digo película europea, no religión, que ya tuve bastante con las monjitas de mi colegio y su misa de cada miércoles. Creo que ellas también adoraban muñecas. Y a un tío muerto ensagrentado en una cruz. Qué religión más extraña.



Categorías impropias

Esta es la trama de una serie (atención: spoilers de las 5 temporadas!):
Una noche el grupo de B. se divierte por la noche. B. se liga a J., o quizá es al revés y viven una apasionada historia de amor a lo largo de todas las temporadas, superando el complejo de Peter Pan de B. y una paliza que le dan a J., infidelidades, complicaciones familiares y amistades traicionadas.
La amistad entre B. y M., forjada desde su infancia, se ve amenazada por sus cambios de formas de vivir, amores posesivos y tensión sexual no resuelta.
Pero M. y J. forman, asombrosamente, una colaboración profesional y hasta una amistad, lo que por supuesto causa fricciones entre B. y J.
A todo esto, hay una historia de amor entre E. y T., del grupo de B. y M., pero que termina por una adicción a drogas.
Intervienen, por supuesto, enfermedades mortales, otras no mortales pero sí embarazosas, casos policiales y sexo en aviones, bastante más peligroso de lo que parece.
Ah, hay dos bebés por medio, bodas, divorcios, juicios, muertes, viajes, carreras ciclistas, cirugía estética y mucho baile en discotecas (viva el clubbing).

¿Cómo definiríais esta serie? ¿Culebrón? Pues hace unos días me lo preguntaron y dije: “va de gays”. Sí señor, y me quedé tan pancha. Porque todas las iniciales que he mencionado son nombre de tíos, ¡sorpresa! (o no).

La serie en cuestión se llama Queer as folk (versión de EE.UU.). Básicamente es un culebrón, pero sus protagonistas son gays, y esa etiqueta define la serie, tanto si quiere como si no. Es una serie de gays. Hay series de policías, de médicos, de asesinatos en serie, de casos de desaparecidos, de naves espaciales (huyendo, descubriendo, luchando, volviendo a casa...), hay de avatares del Cielo y el Infierno, puertas estelares, guerras, mediums que discuten con fantasmas, matemáticos que ayudan a resolver crímenes, de 4400 personas desaparecidas a lo largo del siglo XX y que de repente vuelven todos a la vez, historias de barrios y sus amas de casa, sagas familiares, viñedos y petróleo, gente perdida en una isla (dos que recuerde ahora mismo), espías súper poderosos, etc.

¿Quedaría algo sin esas etiquetas que definiera la serie? A veces; algunas se recuerdan por sus personajes. La gente conecta con la gente, y no le importa si este personaje es del FBI o no, solo que es mono, habla con su secretaria Diane a través de mensajes grabados en una minigrabadora y que le encantan los árboles del estado de Washington. ¿Qué importa si resuelve o no quién mató a Laura Palmer?

Queer as folk tiene personajes sólidos, historias no tan sólidas (sobre todo después de la primera temporada) y un mensaje socializador y moralizante: los gays tienen las mismas vidas y los mismos derechos que los demás (aunque el sexo sea diferente, ya lo decían en Barrio Sésamo, delante, detrás... lo importante es la colocación, nos lo inculcan desde pequeños).

¿Por qué ponemos tantas etiquetas a las series? ¿Al arte en general? Supongo que no es difícil saber la razón, al fin y al cabo, todo el saber humano se fundamenta en categorizaciones, etiquetadas, comunicadas y razonadas mediante el lenguaje. Hasta ponemos nombre a lo desconocido, y si no que nos lo explique Mulder y sus ovnis, que no ya O.V.N.I.S.

Las personas también somos etiquetadas y nos etiquetamos con gusto: un ponme esto aquí, quítame esto allá. A veces cuantas más mejor, ¡a rellenar la cuartilla! Motes, pandillas, complejos, aspiraciones y fracasos que forman nuestra cara al exterior, en una suerte de espejo para deslumbrar al otro.

Esto me recuerda al momento cuando la protagonista de Labyrinth (1986) empieza a almacenar todos los objetos que alguna vez ha poseído, no puede desprenderse de ninguno y llega un momento que estos casi la asfixian por su peso (siempre pienso en esa escena cuando hago limpieza de mis cosas, qué influencia tendrán los clásicos adolescentes en nuestro inconsciente). Moraleja: un exceso de etiquetas mata. Segunda, e irónica, moraleja: no tires los papeles importantes, la Administración siempre te los va a reclamar y NO EXISTES sin papeles. Lo demás, ¡olvídalo!

¿Cuáles son nuestras etiquetas?
Nuestro nombre es la primera y más inconfundible: somos hijos de nuestros padres y llevamos su nombre, somos hermanos, tíos, primos, hijos y padres, y es el núcleo familiar el más “original” en el sentido de primigenio: las sociedades se fundamentaron en primera instancia alrededor de familias, clanes, tribus, y ese legado lo conservamos bien cerca. ¿Quién eres?

Nuestras ocupaciones: somos trabajadores, estudiantes, amas de casa, jubilados y parados, quizá hasta vagabundos, quizá hasta emigrantes. Desde médicos hasta albañiles, sueldo arriba o sueldo abajo, horario continuado o jornada partida, vidas que dependen de nosotros o nuestras vidas que dependen de otros. ¿Qué haces?

Nuestro cuerpo: mujer, hombre, transexual, bajo, alto, rubio, moreno, dientes blancos, orejas pequeñas, labios finos y tripa gruesa. Y por supuesto, nuestra raza; blancos, negros, amarillos, rosas, azules o púrpuras. ¿Cómo eres?

Nuestros gustos: sopa, verduras, carne, pescado o todo o nada, cómics, novelas, ensayos, viajar, dormir, tecno, pop, rock, playa, montaña, pollas o chochos o ambos, días nublados, días soleados, cine, teatro. ¿Qué te gusta?

En una especie de juego podemos combinar de formas múltiples todas las categorías, como hacíamos en nuestra infancia con las muñecas recortables (ahora lo hacen con Mr. Potato). Así, si tenemos, por ejemplo, “Sara, mujer, estudiante, le gustan las verduras y las mujeres”, que no sería lo mismo que “Sancho, hombre, estudiante, le gustan las verduras y las mujeres”. Las combinaciones, menos mal, son infinitas.

Pero, ¿qué pasaría si nos quedáramos sin esas etiquetas? ¿Qué, quiénes, seríamos? ¿Seguiríamos siendo alguien? Nuestro caso no es como el de Delenn cuando viene a visitarla el Inquisidor, a nosotros no nos redime el amor. Eso es utopía, esto es realidad. A nosotros no nos redime nada.

Bueno, siendo optimistas, quizá nuestras acciones. Vaya, qué calvinista suena eso.



PD 1ª. A propósito de Haunted: que vivan Australia y el IRC.

PD 2ª. Y esto me vino por email (gracias Carlos!) cuando el gobierno dijo sí a los matrimonios gays. Más etiquetas en un juego-denuncia social ;-)

Espero no herir sensibilidades, ya que los católicos no son amigos de hacerlo. Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo. El catolicismo no es una enfermedad.
Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos.Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos. Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas.

También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas.
Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo.
Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".
Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño.Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

martes, julio 26, 2005

De policías y asesinos

El otro día vi Saw, casquería varia, atrocidades, angustia y móviles modificados.
Y luego están dos series nuevas de policías: The inside y The closer. Tramas inteligentes, personajes curiosos y un trabajo policial creíble (por lo menos para mí, q no tengo ni idea del verdadero trabajo policial pero q veo mucha tele).


Saw tiene una trama de esas rebuscadas, con final sorprendente, q busca la originalidad por encima de todo. Los asesinatos son vistos como un especie de experimento creativo –y lo estoy diciendo tanto por los guionistas como por el asesino- y aunq hay mucha sangre y horror en las variadas formas de morirse, solo sientes asco, y después de unas cuantas veces, aburrimiento. Lo importante de un asesinato no es la forma de morirse, es el por qué del asesino, el trabajo policial y la captura del malo para q nos sintamos más seguros en nuestra casita por las noches. Q pensemos, “diosmío, esto menos mal q solo pasa en California y no en Madrid”.

The inside: serie de un equipo del FBI q investiga asesinatos en serie, rituales, con una chica novata q hace los “profiler” de los asesinos, un compañero bueno (en el sentido moral más estricto de la palabra, han hecho a este personaje condenadamente “bueno”), otro compañero especialista en la “acción” y otra compañera q hacía de la hermana lesbiana de la protagonista de Wonderfalls. Su jefe, Peter Coyote, es oscuro, despiadado y obsesivo, una joya televisiva, os lo digo yo. Los casos son interesantes, los rituales excéntricos, pero se suelen concentrar en el trabajo del equipo, en cómo van averiguando los motivos y la personalidad del asesino, y por supuesto, hasta ahora, han atrapado a todos.

The closer: una detective del FBI de Atlanta acepta ser Jefe de un equipo de policías en California. Es una mujer segura de sí misma, a quien no le importa pisar a quien sea, no cae demasiado bien en su nuevo trabajo, es una comedora obsesiva de chocolates y dulces y habla con su mamá por teléfono a menudo. Su acento es increíble (no sé de dónde es, del sur de EE.UU. supongo, pero es ciertamente gracioso) y consigue en todos los casos (hasta ahora) confesiones de los asesinos con un estilo ciertamente particular. Los casos están muy bien pensados, aplaudo a los guionistas, y se guía a los espectadores a la escena final entre ella y el/la asesino/a de una forma totalmente envolvente.

Qué os voy a contar, me gustan las series de detectives, me gustaba Colombo porelamordedios, y hasta veía con mi madre Se ha escrito un crimen (de esta serie algún q otro episodio escribió jms,
J. Michael Straczynski, por cierto). Veo Without a trace (Sin rastro lo han llamado aquí) y he visto algún q otro episodio de Cold case (Caso abierto). Pero el final y la trama de Seven me parecieron flojos y no recomiendo a nadie ver Saw ni Mindhunters (ni idea de cómo la han traducido).

En cuanto a la recomendación de Vok, hoy he visto una película q no es de Hollywood, aunq espera, actúan estrellas... a lo mejor sí era una superproducción...
The Man Who Cried (2000) de Sally Potter (la q hizo Orlando). No sé... es un dramón, lenta, transcurre en París (he reconocido algunos de los sitios y todo! ;-)). Ah, la acabo de encontrar en la web, es de Gran Bretaña y Francia... bueno, no es americana, aunq los actores sí lo sean. Tendré q ver más pelis europeas.. esta no me ha convencido...

domingo, junio 19, 2005

Passive aggressive bullshit

Veo Constantine (2005, Francis Lawrence), y en una secuencia en un bar se oye una canción q me parece reconocer, pero no la localizo muy bien, ¿cuál será? Lo miro en internet-q-todo-lo-sabe y voila! A Perfect Circle, "Passive".Y digo yo... ¿por qué cuando me obsesiono con algo el mundo parece conspirar para q no lo olvide? ¿No os he hablado hace poco de esa banda? Sí, pues eso. Otra canción para recomendar (desde mi punto de vista, claro): Passive. Mola.

En cuanto a la película... bueno... aunq me lo pasé bien viéndola, simplemente no te quedas satisfecha, podría ser mucho mejor, podría ser una mejor historia. Porq vamos a ver, tenemos un mago inglés con el don de ver demonios y ángeles, q tiene un mal carácter de la leche y todavía un peor karma, q sabe q va a ir al infierno pero q quiere ir al cielo con DESESPERACIÓN, un ángel Gabriel resabido y cruel, un Lucifer al q llaman Lu y se viste de blanco, un Baltasar definitivamente mal vestido con calcetines rojos y una mujer policía con un adecuadamente católico sentimiento de culpabilidad, y ¿solo me saben hacer eso? ¿Y lo q me llama la atención, aparte de lo guay q resulta el infierno, es una canción? Algo aquí no cuadra, y es algo q últimamente pasa mucho, las películas no "cuadran". Como si un bufón contara muchos chistes y no supiera hacer reír. Como un puzle q no acaba de encajar. Como un buen libro sin buen final. O una película sin un buen guión.
En fin q me han entrado ganas de leer los comics. Y eso sí, Keanu podría, no sé, ¿poner otras caras aparte de las q siempre pone? ;-)

Ah, dentro de poco La guerra de los mundos. ¿Os he comentado ya q el Spielberg ha incluido una NIÑA?!!!!!!! ¿Es q no sabe hacer pelis sin críos? porelamordedios! Ya se me han quitado las ganas de verla. Mierda de tío.

lunes, junio 13, 2005

Mini anotación

Ayer por fin vi la película q me recomendó Raquel (gracias raque): 28 días después (Danny Boyle, 2002). La primera media hora no la vi, así q no sé por qué el protagonista anda vivo –y sano- por ahí en medio de tantos infectados, pero no importa, me gustó. Me recordó el libro de Saramago El ensayo sobre la ceguera. Un buen libro, y una buena película. Esta es una valoración q he encontrado en imdb (la identidad de la persona q la ha escrito no es importante, solo es otra persona anónima como yo... es lo q me gusta de ese sitio web, todos pueden dejar sus opinones):

"This film is about a virus, 'Rage' virus that makes the infected person mad with extreme rage and hungry for blood... 'Rage' is shown as a social disease. Every person, even the harshest critic of zombie horror movies should watch this. 5 out of 5 stars."

Después vi dos episodios seguidos de Witchblade, y he de decir q esta semana el cine gana por goleada a la televisión. Qué bodrio.

Y para terminar esta mini anotación, un par de recomendaciones musicales:

  • la canción Landing in London de Three Doors Down, un grupo q cada vez me gusta más, y
  • la versión de A Perfect Circle de Imagine de Lenon. A Perfect Circle es un grupo de retales, confeccionado por músicos de otras bandas, y todavía no he decidido si me gusta o no, a veces me encanta y otras es insoportable. Un descubrimiento, vamos; su estilo musical es bastante característico, y raro, aunq variado, no como cierto grupo alemán en cuyas canciones se puede oír latigazos… lo q me pregunto es qué hago yo con esa música en mi ordenador, pero esa es otra historia…

lunes, junio 06, 2005

Mal lunes

Hoy es uno de esos días en los q te preguntas para qué coño te has levantado: tardas el doble en desayunar y vestirte, te has olvidado de preparar la noche anterior las bolsas de ropa para dejar en el portal para q las recojan los de la asociación esa, sales por lo tanto unos 15 minutos más tarde, atasco de más de una hora, dolor de regla aunq te has tomado la pastilla azul (esto parece matrix), llegas más de media hora tarde al curro (y eso q aún tienes q recuperar tiempo de la semana pasada), todavía haces cálculos imposibles para poder irte de viaje en julio e ingresar a la vez dinero en la cuenta vivienda, repasas todo lo q te falta para estudiar para el examen de dentro de 2 días y el café es asqueroso.

Sólo te hace feliz el estreno de la segunda temporada The 4400 ayer, q hoy mismo te vas a bajar como una loca, y ojeando El Mundo en Internet (para qué comprar ya periódicos) encuentras un especial de series muy chulo, aunq corto:
http://www.elmundo.es/especiales/gps/2005/05/seriemania/

Evidentemente en enlace no durará mucho, así q echadle un vistazo ahora. Básicamente reclama para las series de TV un puesto de referencia frente al cine en cuanto a originalidad, irreverencia, diálogos inteligentes… El cine ahora solo hace remakes (si hasta han rodado otra del coche ese, Herbie: Fully Loaded) como otra vez La Guerra de los Mundos, de la q por cierto el escritor de c-f Harlan Ellison ha dicho:
"What annoys me is that Spielberg is such an egomaniac these days that it has to be 'Steven Spielberg's War of the Worlds. No, you puss-bag. It's H.G. Wells' War of the Worlds, and it wouldn't kill you to put his f--king name on it."
(“Lo q me irrita es q Spielberg es tan egomaníaco hoy en día q tiene q ser La Guerra de los Mundos de Steven Spielberg. Tienes mucha jeta (traducción imaginativa y libre de puss-bag). Es La Guerra de los Mundos de H.G. Wells, y no te mataría poner su puto nombre en ella.”)

En fin, q el especial me ha hecho recordar los diálogos inteligentes de Desperate Housewives (hay escenas memorables, os lo digo yo), el guión lleno de sorpresas de Lost, el primer episodio de la nueva Galactica (33 minutos cíclicos llenos de tensión), la política americana de West Wing, el sarcasmo de Six Feer Under, o la ternura de Medium.

En películas tenemos a Herbie, Embrujada, niños en La Guerra de los Mundos (qué insistencia en meter niños tiene Spielberg), u otra de Batman.

Me quedo con la tele (especifico: solo series americanas, por favor... quizá alguna británica).

miércoles, junio 01, 2005

Take no prisoners, only kill

Desde que uno de mis hermanos está viviendo en casa, estoy viendo otra vez la tele por las tardes-noches. Solemos acabar viendo ER (Urgencias) en AXN y he de decir q ayer George Clooney se declaró a la enfermera… ¿Se casarán al final? La serie empieza su temporada 12ª en septiembre, y de los actores antiguos, creo q solo quedaba el que hacía de doctor joven, Carter (Noah Wyle), que ha dejado la serie en la temporada anterior. Hay series q tienen una capacidad de renovación increíble.

Al ver a Clooney, recordé esta mañana una película suya que recomiendo a todo el mundo: Three Kings (Tres reyes), de David O. Russell (1999). Me sorprendió mucho. Esperaba una película de guerra-comedieta americana sobre Irak, y la verdad es q es bastante crítica, con humor, muertes y los problemas de conciencia de unos ladrones metidos a héroes. Toda una revelación.
Me gusta cuando una película te sorprende, es como si redescubrieras tu amor por el cine y te dices: ¡anda, pues me ha gustado, quién lo iba a pensar, hay vida inteligente entre los guionistas y directores americanos! La curiosidad me ha hecho mirar la biografía del director: graduado en Inglés y Ciencias Políticas. Je.

El caso es q en el atasco de las 7-8 de la mañana por la M-40 he empezado a pensar en los paralelismos entre ER y Three Kings, por extensión, entre la medicina y la Guerra de Irak. Y lo más sorprendente es q he encontrado algunos. La guerra fue una operación quirúrgica: corta, abre, introduce los instrumentos apropiados, a continuación se produce la extracción del elemento maligno (tumor husseínico), cierra y cose. Estas últimas operaciones, cerrar y coser, han sido más largas de lo q previeron los americanos (los españoles ya lo veíamos venir, pero no se lo íbamos a decir…). Los daños colaterales (uno de los mejores eufemismos “combativos”) se parecen a los efectos secundarios de la quimio (“uy, de paso q mata las células cancerígenas, el veneno también mata las normales, pero no te preocupes, q luego se reproducen”). Guantánamo es una cuarentena, las bombas inexistentes son radiografías cuyas interpretaciones médicas han sido erróneas, y la mala praxis política es ciertamente una mala praxis médica extrapolada a niveles sociales y mundiales.
Ni q decir tiene q cuando llegué al curro estaba deprimida.


Relacionado con esto, una buena banda sonora para esta anotación del blog es Peacekeepers, de Fleetwood Mac, del álbum Say you will (2003). ¿Y cómo es q me gusta Fleetwood Mac, preguntaréis? La culpa es de mi hermano mayor, q os aseguro q pertenece a otra generación, y su obsesión por convertir a mp3 toda su discoteca, con la lógica consecuencia de q todos los hermanos ahora tenemos toda su música… bueno, casi toda, he borrado el country ;-)
La canción al parecer se refiere a la Guerra de Irak y a los misiles americanos Peacekeeper…

We make all of our suns the same
Every one will suffer the fire we've made
They all explode just the same
And there's no going back on the plans we've made

Peacekeeper take your time
Wait for the dark of night
Soon all the suns will rise
Peacekeeper don't tell why
Don't be afraid to fight
Love is the sweet surprise

Only creatures who are on their way
Ever poison their own well
But we still have time to hate
And there's still something we can sell

Chorus
When the night is cold and still
When you thought you'd had your fill
Take all the time you will
This is not a test, it's not a drill
Take no prisoners, only kill

You know all of our friends are gods
And they all tell us how to paint our face
But there's only one brush we need
It's the one that never leaves a trace

Chorus
When the night is cold and still
When you thought you'd had your fill
This is not a test, it's not a drill
Take no prisoners, only kill


(Por cierto, hay q registrarse ahora para poder leer los foros de
www.imdb.com... Ah, internet ya no es lo q era… Vivan la anarquía y el anonimato electrónico.)

jueves, mayo 19, 2005

105 minutos

Un día arrastré a una amiga a ver una película: Antes del amanecer (Before Sunrise, 1995) y salimos del cine encantadas. ¡Tan bonita, tan dulce! Un chico americano de vacaciones en Europa q viaja en tren; conoce en ese tren a una chica francesa, se bajan en Viena y se conocen y enamoran durante una noche, antes de despedirse antes del amanecer. Quedan en el mismo sitio al año siguiente y ahí se acaba la película.
A veces entramos en los cines para pasárnoslo bien y relajarnos. Dentro de los cines, durante unos instantes salimos de nosotros y vivimos otras vidas, mucho más interesantes. Y cuando salimos, volvemos a la vida real, a veces contentos y satisfechos, a veces no (depende de la película). Esta película nos hizo salir muy satisfechas, porque durante 105 minutos nos dejamos llevar por una historia romántica de esas q no olvidas, q te hace olvidar tu vida tan normal q llevas. He leído muchas veces artículos sobre este sentimiento de "desconectar" de tu vida gracias al cine, y esta idea surge de vez en cuando en conversaciones normales con los amigos, no es algo nuevo. Pero lo sorprendente es q haya un nombre científico para ese "sentimiento": liminalidad (bueno, todavía no he leído ningún estudio serio q aplique este concepto al cine, pero qué demonios, lo hago yo misma).
Lo sorprendente es q esta teoría se le ocurrió a un antropólogo llamado Turner estudiando los ritos de una tribu africana, los ndembu. Siguiendo la teoría de otro antropólogo, dividió el ritual en 3 fases, explicándolo a lo llano: una de entrada en lo sagrado, una dentro de lo sagrado, y otra de salida de lo sagrado y reentrada en el mundo real.
Y Turner empezó a interesarse por la fase del medio, q se llama "liminal" (de limen, en latín, umbral), y estudió sus características y lo ejemplificó con rituales de otras tribus y otros pueblos, hasta q lo enlazó con las sociedades industrializadas a través de las órdenes religiosas, los hippies y figuras como Gandhi. Sí, ya sé qué me vais a decir, lo sé, estos antropólogos son raros. El caso es q cada vez estoy más convencida de q los antropólogos estudian otros pueblos para poder conocer al propio: mira, estos lo hacen así, no como nosotros... ¿y por qué nosotros lo hacemos así?... ah, debe ser porque... y se inventan teorías. Es una disciplina muy interesante, y buena para empezar a estudiarla a los 33 años, te hace volver a ser niño y jugar con tu imaginación, a abrir tu mente y ver las cosas de otra manera, porque en verdad q estos chicos y chicas antropólogos tienen mucha imaginación.
El caso es q Turner, habiendo estudiando literatura antes de antropología, forzó la fase liminal en las sociedades como la nuestra aplicándola a las actividades de ocio (teatro, conciertos...) y a partir de ahí hay ensayos de un montón de gente seria acerca de la liminalidad de obras como The Rocky Horror Picture Show (1975), la liminalidad de los aeropuertos, de las vacaciones, de los centros comerciales...
En fin, en un trabajo q he tenido q entregar para la universidad lo he aplicado a lo q sé: los foros y los REV (roles en vivo). ¿Por qué no?
Y ya q estoy, aquí lo aplico al cine. ¿Por qué no?
Y digo q me encanta esta fase, q me encantan las vacaciones, los hippies, los aeropuertos, los roles y el cine.
Y os recomiendo ver la película, porque es bonita, y os olvidaréis del trabajo, la familia y los atascos diarios. Al menos durante una hora y media, q ya es algo.
Ah, pero no vayáis a ver la película q se supone q es la segunda parte: Antes del atardecer (Before Sunset, 2004). Qué queréis q os diga, no es liminal ;-)

viernes, abril 15, 2005

Lo q nos gusta hablar

Afuera, en la ventana del segundo piso de la casa, ya noche cerrada, hay un niño arañando el cristal ansioso.
―Déjame entrar, soy tu amigo. Déjame entrar.
Su amigo, otro niño, le oye, se levanta de la cama y aterrorizado mira fuera.
―Déjame entrar.
Su rostro es lívido, sus ojos brillan y entre sus dientes sobresalen dos colmillos afilados.

Y fin. Sí, se acabó al primera parte de la miniserie. Durante años me he preguntado: ¿le habrá abierto la ventana al vampiro? ¿Le habrá mordido este? ¿Se habrá convertido en vampiro y habrá matado a su familia como ocurre en las mejores novelas de miedo? Es lo q pasa cuando una escena te impacta tanto, q sigues pensando en ella durante años y años, recuerdas la niebla gris, el ruidito de los arañazos en la ventana, los ojos fríos del puñetero niño-vampiro…

Hablo de Salem’s Lot
, miniserie de 1979 basada en un libro de, cómo no, Stephen King. Creo q fue emitida por Antena 3, en dos partes. Vi la primera, y, no sé por qué, quizá por puro miedo, no vi la segunda, de lo cual me he arrepentido muchos años, porq quería saber si el niño dejaba entrar al vampiro o no. Así q cuando en el 2004 la Turner hizo un remake (‘Salem’s Lot), lo vi solo para saber cómo terminaba. Y el niño le invita, pero como es muy listo y además es un friki (“friki” en el sentido q tenía la palabra antes de q la adaptara el famoso programa de Crónicas marcianas, q por cierto no sé si sabéis q es el título de una pequeña obra maestra de la literatura de ciencia-ficción, es una pena q usen mi género literario favorito para memeces de este estilo) y es un chico q ha leído muchos libros de terror y visto muchas pelis de vampiros, coge un pequeño crucifijo, y cuando el niño-vampiro atraviesa volando la ventana directo a su garganta, le toca con la cruz en la frente y el vampiro se larga aullando. Me ha decepcionado esta conclusión, la verdad. Y el final de la miniserie tb me decepcionó. Siempre es mejor tu imaginación para esos casos.

Pero claro, luego de verla pensé… ¿y el final de la serie original sería diferente? Y ya q estamos, ¿el final del libro? ¿Y q canción es la del final? ¿Y quién era el actor de la original del vampiro principal? ¿Y del escritor? Cuando tienes tantas preguntas, lo ideal es internet, pero ¿dónde encontrar exactamente las respuestas? Pues en foros, por supuesto. Hace unos años sabías q siempre había alguien q sabía un montón de algo en concreto, sólo hacía falta encontrarlo. Ahora simplemente te vas a un foro especializado y hala, a alucinar con la gente. Porq a la gente, no sé si os habéis dado cuenta, le gusta mucho hablar. Sólo hace falta q os paseéis por los blogs sin ir más lejos ;-)

Los foros tienen una serie de normas de etiqueta q pueden parecer aún más estrictas q las normas conversacionales. Es así porq cuando estás protegido por una pantalla y encubierto por un seudónimo chulo, te sale la vena hinchanarices, y sueles ir insultando al personal (estoy escribiendo en segunda persona impersonal… no me incluyo, ¡por supuesto! ¡Yo soy más borde en persona!). Hay administradores q pueden banear (expulsar) a los q se pasan de listos, y hay moderadores q son como guardias de tráfico, hacen “buh” y asustan a los pseudoescritores de enciclopedias para se comporten como es debido.

Después de un tiempo, los usuarios se conocen y se tutean por sus nicks (seudónimos), se echan unas risas juntos comentando los fallos de las últimas novedades del mercado (en el ámbito q sea, siempre hay fallos) y se defienden mutuamente a capa y espada frente a otros usuarios q piensen de forma diferente a ellos. A veces organizan quedadas. Una vez conocí en persona, por separado, a dos de ellos, q sólo se conocían a través de un foro (en el q eran como el perro y el gato). Cuando descubrimos la situación, había planeada una quedada en Madrid de todo el foro, y recuerdo q cada vez q veía o hablaba con alguno de ellos antes del gran evento, me preguntaban incansablemente acerca del otro. Perdí el contacto, así q no sé si al final se hicieron amigos o no... quién sabe.

Lo q me gusta es ese sentido de la comunidad q se puede llegar a formar entre los usuarios habituales. Cada participante se siente orgulloso de formar parte de esa nueva “familia”, sabe q diga lo q diga será escuchado (no como en la vida real), y aunq sus opiniones sean absurdas, siempre habrá alguien con puntos de vista aún más absurdos. Es reconfortante. Las discusiones son duras, no os creáis, y la gente se cabrea mucho, se insulta y se pican unos a otros sin descanso. Pero ¿es q acaso no discutimos con nuestros hermanos constantemente?

La figura del lurker es la más cómoda, por supuesto. Son los q solo leen, no contribuyen en nada, son meros espectadores de las variadas conversaciones q se establecen entre los habituales y los esporádicos. Pero hay lurkers q se “enganchan” (eh, vosotros, sí, vosotros, ya sabéis quiénes sois, ¡no me miréis a mí!).

El foro al q suelo acudir para asuntos cinematográficos es el de
www.imbd.com. En cada ficha de cada película o serie hay un foro, y me suele sorprender la cantidad de información q consigo reunir. Otro gran foro para algunas series de TV es http://www.televisionwithoutpity.com/, en donde además hay resúmenes humorísticos de cada episodio. Por supuesto, en cada web dedicada específicamente a alguna película o serie existe un foro exclusivo. Si queréis crear uno vosotros, podéis dirigiros a http://miarroba.com/, te salen muchos pop-ups con anuncios, pero es gratis. (Yo tengo ahí el de antropología… lo encontré por casualidad un día, estaba abandonado y se lo pedí al administrador antiguo, el cual me lo transfirió amablemente.)

Ah, por cierto, la canción final de la miniserie del 2004 en Paint in black, la adaptación de Gob, por si queréis saberlo. A mí me ha encantado, más incluso q el original de Rolling Stones (ah, no me crucifiquéis los puristas…).

Respuesta a Raquel de la anotación anterior: la película q dices es distinta: 28 days later. No la he visto, si me la aconsejas habrá q echarle un vistazo ;-).

martes, abril 12, 2005

Tengo cosas q hacer, tengo q colgar

¿Alguna ves habéis pensado en vuestro historial del videoclub? Cada vez q cogemos una peli, se queda apuntado en la base de datos el título q has elegido. El otro día se me ocurrió pensar en el mío, y es... raro.

La última vez me llevé a casa dos pelis: Spartan de David Mamet y Lost in translation de Sofia Coppola.

Spartan es acción sin sentimientos, una película totalmente fría, su protagonista es Val Kilmer, cuya actuación de un soldado de fuerzas especiales es... fría, lleva una máscara en todas las escenas. No sé si afirmar q es una buena actuación o no, aunq desde luego está en sintonía con el clima general de la película. Por cierto, el título me llamó la atención, ¿por qué llamarla Spartan? Por supuesto busqué en los foros de imdb (atención a la próxima anotación del blog), y he aquí q es una cita de la película:
"Leonidas, King of Sparta ... when a neighboring state would plead for military aid, would send one man" (Leónidas, rey de Esparta ... cuando uno de sus vecinos le rogaba ayuda militar, mandaba solo a un hombre), indicando así ¿que sus hombres eran los mejores guerreros en la Antigua Grecia y q no hacía falta más?, ¿que era un político astuto y como no podía decir q no, decía q sí a medias? El caso es q supongo q el título puede referirse al personaje de Kilmer, un buen soldado, como profesional y como persona, q es competente luchando y q sigue los dictados de su conciencia, a diferencia de sus superiores.
¿Y he dicho q es aburrida? Porq lo es.

Lost in translation es no acción con sentimientos, una película increíblemente lenta. Bill Murray es el actor principal, un Murray sin caras cómicas (casi). Dos matrimonios en crisis, al principio de la vida ella, maduro él, con crisis vitales de esas q me suele gustar mirar como espectadora implicada, ella haciendo turismo sola por Japón (un país q me encanta), un guión con frases como "Tengo cosas q hacer, tengo q colgar" (ambos protagonistas la oyen decir por teléfono mientras ellos desesperadamente piden ayuda al otro continente), reflejo de la soledad y separación entre las personas en la vida moderna. Es triste con final de media sonrisa, me identifiqué con algunas escenas (las de turismo me hicieron recordar mi breve estancia en Londres), la historia de acercamiento entre ellos dos me llegó al corazón, las actuaciones me parecieron geniales, incluso, sobre todo, la de Murray. Tiene todas las cosas q harían de esta película una de mis preferidas.
¿Y he dicho q es aburrida? Porq lo es, terrible y soporíferamente aburrida, tanto q escribí notas para el blog mientras la veía.

No sé si es la época esta post-traumática por la q estoy pasando, pero me cuesta encontrar un película q me guste de veras (The 24th Day y Donnie Darko fueron realmente una excepción a la regla). Pero es q me aburren, ya sean de acción, ya sean de sentimientos, románticas-cómicas (¡cómo me aburrí con Mi gran boda griega, pordios!) o de ciencia ficción (como vea otra adaptación de Philip K. Dick me pego un tiro. ¡Eh, guionistas, q hay más escritores buenos de c-f!).

En fin, las dos películas me dejaron fría, no me aportaron nada, aunq Lost in translation me hizo pensar en otras cosas, me hizo volar en mi imaginación hacia otras historias, lo cual me hizo pasar un buen rato. Y me hizo desear otra vez una polaroid, ah, si deben estar baratas ahora...

miércoles, febrero 16, 2005

La de cosas q se aprenden leyendo ciencia ficción

Esta vez me apetece hablar de libros.

Hay una autora de ciencia ficción y fantasía, C. J. Cherryh, que me encanta. Suele escribir sus libros en forma de serie: trilogías, tetralogías y demás palabros que os imaginéis. Gracias a dios que escribe rápido, así q solo tienes q esperar un año o a lo sumo dos para saber si el protagonista muere o no, lo cual es un alivio. Generalmente, sus libros de ciencia ficción transcurren todos en el mismo universo, tal y como pasaba en los libros clásicos del género.

La autora se graduó en la universidad en latín. Ha sido profesora de latín, griego e historia antigua y realmente sabe de lingüística. Ha ganado muchos premios: el Hugo y el Locus varias veces, y el John W. Campbell. Le gusta viajar, vive de sus libros, y por su página web parece que tiene sentido del humor. Esta mujer, como podréis imaginar, me encanta.

Una de sus últimas series es Foreigner. La trama se resumiría así: los humanos de una nave de colonización se han perdido, terminan en un planeta habitado por alienígenas y se quedan allí a vivir. Resultado: guerra con los nativos, que ganan. Así q firman un tratado: a cambio de la paz, los humanos, confinados en una gran isla, irán transfiriendo tecnología a los nativos del planeta, menos avanzados científicamente. Para q el trasvase de tecnología no sea tan rápida q desestabilice la civilización nativa y para evitar q vuelva a haber una guerra, los humanos envían a una sola persona a la capital, q hace las veces de traductor, lingüista y diplomático, uno de los pocos q saben el idioma nativo, q puede pensar en él, q sabe conceptualizar la realidad como lo hacen los nativos, tanto q hasta en algunos casos puede llegar a perder su propia humanidad. Ambos pueblos viven aislados, sin contacto entre ellos excepto ese traductor.

El estilo de Cherryh es un poco pesado, todo hay q decirlo. En medio de diálogos introduce largas disquisiciones del protagonista, tan largas q a veces incluso te hacen perder el hilo del diálogo. Pero… esto te hace darte cuenta de lo difícil q es ser extranjero en tierra extraña, más sobre todo cuando esa tierra ni siquiera es humana. ¿No habéis experimentado todos los q habláis algún idioma extranjero q cuando estáis hablando con un nativo, a veces entendéis las palabras, pero no sabéis qué demonios quiere decir la persona delante de vosotros ni qué intenciones tiene? ¿Que es como si os faltara una pieza para entender a esa persona, algo q explicara por qué cuando tú esperas una cierta respuesta q tú crees lógica, de repente escuchas algo q te sorprende y te descoloca por completo? Hay una disciplina q estudia esas “piezas” únicas para cada lengua, para cada sociedad: se llama pragmática, y es apasionante. Esa ciencia nos dice q hay reglas q rigen nuestras conversaciones, ciertas presuposiciones y respuestas esperadas, ciertos significados compartidos por todos los hablantes de esa comunidad lingüística.

En el libro, para hacer las cosas más interesantes, el protagonista tiene q decidir qué decir, qué pensar y cómo actuar en conversaciones de las q depende no solo el futuro de toda la humanidad en ese planeta, sino también el futuro de los nativos. Tiene q conocer las reglas y seguirlas en medio de una sociedad alienígena cuyo idioma no tiene ninguna palabra para traducir “amigo” o “lealtad” o “tú me gustas”, pero q sí tiene unas 15 palabras para traducir “traición”. Al hablar sobre el origen de la guerra que por poco acaba con los humanos, se dice que todo fue un problema de traducción: no se puede traducir “amistad”a su lengua, ellos no pueden ser “amigos”, su sistema de relaciones entre diferentes comunidades no incluye el concepto de “lealtad”. Cuando los humanos empezaron a introducirse en esa sociedad, meterse dentro de esas relaciones, todo terminó por estallar porque cada especie esperaba algo diferente de los otros, algo que presuponía unas conexiones neurológicas y unas reglas sociales que simplemente esos otros no tenían.

Ya ha escrito 7 libros de la serie, y tiene planeados otros 2. Imaginaos, 9 libros de ciencia ficción cuyo protagonista es lingüista… ¡Estoy entusiasmada!

Otro asunto más peliagudo es preguntarse: ¿cómo sería la adaptación cinematográfica de los libros? Las partes de acción son fáciles: “tú pa’cá y tú pa’llá; y ten cuidado con las balas de fogueo, por favor”. Pero ¿y las reflexiones lingüísticas y antropológicas del personaje principal? ¿Terminarán siendo voz en off? ¿Un monólogo introductorio? ¿Un prólogo impactante? No recuerdo cómo lo solucionó
David Lynch en Dune. ¿Voz en off quizá? ¿Y en la miniserie de televisión? Desde luego la problemática de las adaptaciones sería una interesante entrada para este blog. Y el tema de la moda actual de las miniseries televisivas otro. Vaya, ya tengo excusas para aburriros más.

viernes, enero 14, 2005

El juego como arte

El comentario de Tabbay a mi anterior anotación me ha hecho pensar en Andy Warhol.
¿Habéis visto ese retrato de Marilyn Monroe q es un cuadro dividido en muchas partes, en cada parte una foto de la actriz con diferentes colores? Mass production techniques, Pop art, lo llaman. En realidad es elevar los juegos a la categoría de arte, para mí.
Y la verdad es q me gusta. ¿Por qué no? Me parece q los juegos siempre han estado demasiado menospreciados, cuando el juego es lo primero q hacemos en esta vida, y cuando nos morimos aprendemos q todo lo q hemos hecho es en realidad un juego.

¿Sabéis cuántas versiones hay de la canción "House of the Rising Sun"? Es una canción tradicional, pero hay tantas versiones como cantantes, desde los Animals -q la hicieron famosa en los 60- hasta Nina Simone, pasando por Bob Dylan (aquí podéis leer toda la historia de la canción:
http://www.straightdope.com/mailbag/mrisingson.html).
Me gusta q haya versiones de las canciones, porq considero q cada autor le da un "toque" diferente. O incluso el mismo autor, como por ejemplo Eric Clapton y sus dos versiones de "Layla".

En literatura, hay versiones de distintos autores de la misma historia, como la leyenda de Don Juan, sobre la q escriben Tirso de Molina (‘El burlador de Sevilla y convidado de piedra’, 1627), Molière (‘Don Juan o el convidado de piedra’, 1665), Goldoni (‘Juan Tenorio o el libertino castigado’, 1734), Mozart (la ópera ‘Don Giovanni’, 1787), José Zorrilla (‘Don Juan Tenorio, 1844), Lord Byron (el poema ‘Don Juan’), Prosper Mérimée (‘Las ánimas del purgatorio’).

Es como lo q Tabbay comenta, "sabemos que existen tantas perspectivas como personas y que no existen "actos reales" porque tampoco existe una REALIDAD única; así que un autor puede hacer un alarde, sí, un ejercicio y tratar de ver una cosa de diferentes maneras ¿no?".

Supongo q sería como dar un aire fresco a una historia antigua. Como lo q hacen los q rescriben los clásicos de la Edad Media para adaptarlos al lenguaje moderno y q la gente los pueda leer sin quebrarse la cabeza, o como en el cine, al poner color a películas en blanco y negro. Lo q están haciendo es lo mismo: modernizar el viejo lenguaje cinematográfico, aunq solo sea parcialmente, con el color nada más, para q la gente de hoy en día los vea, los quiera ver.
(Por cierto, ¿sabíais q el primer cine, el mudo, el q todos pensamos q era en blanco y negro, tenía en realidad color? ¡Pintaban los fotogramas! ¡Increíble! Con el paso del tiempo esos colores se han perdido, aparte de q algunos directores no pintaban sus obras (como Charlie Chaplin), y ahora se ha perdido la conciencia de q el cine antiguo tb tenía color.)

Muchas personas piensan q esto es un sacrilegio o algo peor, q se está destrozando el acervo cultural de la humanidad. En parte les doy la razón, en parte se la quito.
Es verdad q se cambian obras pasadas, pero no se destruyen. Son versiones, no destrucciones. Se podría pensar q son equiparables a las versiones de "House of the Rising Sun" o de "Don Juan"; el original aún está ahí, disponible para el q quiera alcanzarlo, pero se han creado unas versiones q permiten a esos originales cumplir aún una de sus funciones primordiales, quizá el objetivo último de todo arte, llegar al público, hacer disfrutar a la gente, obligarles a sentir o pensar en algo diferente de sus vidas de cada día.

Sin embargo...
Aún me sigue sin gustar esto de los finales alternativos...
Me sigue sin gustar q George Lucas haya hecho 2 versiones de su trilogía de Star Wars, una para estrenarla (otra vez) en cine y otra ahora, para el DVD. Simplemente, no entiendo las razones para realizarlas (aparte de las comerciales). El original estaba estupendo y no entiendo por qué es importante q Han Solo pisotee la cola de Jabba the Hutt en la peli. Simplemente es q no llego.

Pero me encantan alguna nuevas versiones q salen a propósito de su estreno en vídeo o DVD, como el final extendido de Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Third Kind, aunq Spielberg montó algo así como 3 versiones diferentes, por cierto. Ahora viene el problema de: ¿cuál es el original?).

¿Que esto es como las versiones de las canciones, de los cuadros, de los libros? Pues sí, y como he comentado, algunas versiones extendidas de los directores sí q valen la pena, pero creo q con los finales alternativos el juego entra demasiado en el arte, q rompe sus "reglas", y q creo q tengo demasiado apego a ciertos originales para ser una crítica objetiva y aportar algo con cierta imparcialidad.
Y ya es algo reconocerlo.

lunes, enero 10, 2005

Acto de fe

Ahora está de moda q en los DVD los directores incluyan material extra como escenas no incluidas, comentarios, cómo se hizo, trailers, etc. A mí me gusta, aunq a veces la calidad de esos extras deje mucho q desear. El problema para mí viene cuando hay un final alternativo. Has visto la película, has visto el final, has disfrutado (o no) de la película como un todo, y luego te viene el director con eso de "mira qué guay soy, tengo otro final!". Pues no, hombre, no.

Hay finales alternativos, como en The Bourne Identity, q en realidad cambian muy poco y te das cuenta de q el final elegido es mucho mejor q el alternativo. Lo puedo aceptar, aunq no entiendo el interés de incluirlo en el DVD, porq, ¿acaso ha incluido otras escenas montadas de forma diferente en el DVD? ¿Sería eso interesante? Entonces, ¿para qué poner un montaje diferente (y peor) del final?

Tb hay finales alternativos q son algo parecido a una primera versión del final, algo incompleto, q incluso se apartan del estilo de la película, algo no acabado (y eso q son finales). Esto pasa en Paycheck, donde hay un par de escenas q no dicen nada ni explican nada, y te dejan totalmente frío. No le veo la razón de ser, la verdad. ¿Por qué lo ponen? Evidentemente no aporta nada. (Todo esto, claro está, lo digo sin tener en cuenta razones económicas: por supuesto q la industria cinematográfica gana dinero con estas chorradas.)

Luego hay finales q lo cambian todo, un personaje q en un final muere y en el otro no. Tal es el caso de Stigmata. Bueno, pues señores míos, decídanse, porq no hay peor cosa q un creador q no esté seguro de su propia obra.

Aquí soy un poco idealista, porq tal como yo lo veo, cada creación (literaria, cinematográfica, artística) es un acto de fe del creador hacia su propia obra: debe creer q esa obra es única, q no podría haber sido de otra forma, q sus personajes son personas y sus actos son reales. Igual q un actor para ser bueno debe creer q su personaje es real y vivir sus emociones y sentimientos, y hablar como él hablaría, andar, comer y respirar como él lo haría.
Si un director no puede decidir ni si siquiera si uno de los protagonistas de su película muere o no, es q para él esa película es como un ejercicio literario como los q mandan en los talleres de literatura. Simplemente está jugando con palabras e imágenes, y está jugando con nosotros, Y me está tomando el pelo. Y eso no me gusta.
Luego, después del cabreo, pienso, "bueno, han sido un par de euros de alquiler, tampoco es para tomárselo así". Pero desde luego esa película ya no me gusta. Y además me da un poco de cosa ver los extras de películas q me gustan, porq, ¿y qué pasa si tiene final alternativo? ¿Me dejará de gustar? Bueno, la cosa no es para tomársela tan en serio... ¿verdad?

(Aparte está la picaresca de "ciertos" escritores q escriben dos finales de su nueva novela para ganar más dinero: una copia "pirata" y una copia "legal". ¡Esto ya sí q es indignante!)